La familia de la joven víctima del caso Mónika Silva ha formalizado la solicitud para repatriar sus restos mortales desde Ecuador hasta Polonia. Esta decisión responde al deseo expreso de los seres queridos de que la joven descanse en su tierra natal, lejos de las circunstancias trágicas que rodearon su fallecimiento.
Para hacer realidad este pedido, las fiscalías de ambos países han iniciado una coordinación directa. El objetivo es gestionar los trámites legales y logísticos necesarios para autorizar el traslado internacional de los restos, asegurando que todo se realice conforme a la normativa vigente en materia de seguridad pública y cooperación judicial.
La confirmación de la muerte violenta de la joven ha sido un factor determinante en la agilización de estos pasos. Las autoridades judiciales ecuatorianas trabajan en conjunto con sus pares polacos para cerrar este ciclo legal, priorizando el cumplimiento de los procedimientos establecidos para casos transfronterizos.